El Poder Ejecutivo nacional confirmó que aplicará sanciones a los trabajadores portuarios que mantienen un paro total de actividades. La medida de fuerza paraliza las terminales del país en rechazo al Decreto 690/2026, que derogó el reglamento vigente desde 1991.
El conflicto laboral en los principales nodos logísticos del país continúa. Este martes, el Poder Ejecutivo nacional ratificó que aplicará sanciones contra los trabajadores portuarios que llevan adelante un paro total de actividades. La medida de fuerza mantiene paralizadas las terminales fluviales y marítimas de Argentina, lo que interrumpe el flujo del comercio exterior.
La confirmación fue realizada al mediodía por el vocero de la Presidencia, Adrián Ravier, en conferencia de prensa en la Casa Rosada. El funcionario no brindó precisiones sobre la naturaleza o el encuadre legal de las sanciones, pero afirmó: «No tengo detalle sobre las sanciones que van a ocurrir, pero van a ocurrir».
El conflicto se centra en el servicio de los «prácticos», profesionales que asisten a los buques de gran porte en maniobras de ingreso, egreso y amarre en terminales fluviales. Sin su labor, la actividad naviera comercial se detiene por razones de seguridad. La huelga comenzó tras la publicación del Decreto 690/2026, firmado por el presidente, que derogó el reglamento vigente desde 1991.
Ravier explicó que el objetivo de la medida es «bajar el costo argentino» y permitir «que puedan entrar nuevos jugadores al sector portuario con precios más competitivos». Además, admitió que la desregulación «es parte de un proyecto que se debe enviar al Congreso», pero justificó el uso del decreto para «adelantar los tiempos».
Las representaciones gremiales portuarias sostienen que la apertura a operadores externos sin certificaciones locales podría precarizar la actividad y afectar la seguridad. El anuncio de sanciones por parte del Ejecutivo se da en un contexto de parálisis en las terminales, sin que se haya convocado a una mesa de negociación paritaria o una conciliación obligatoria.
