Tesla presentó una solicitud de incentivos fiscales para construir una fábrica de células solares en Fort Bend, Texas. La inversión ascendería a 10.000 millones de dólares y las operaciones comenzarían a principios de 2029.
La empresa Tesla, de Elon Musk, presentó una solicitud de incentivos fiscales ante la oficina del Contralor de Texas para construir una fábrica de células solares en Fort Bend, Texas. Según la documentación, la inversión ascendería a 10.000 millones de dólares y las operaciones comerciales comenzarían a principios de 2029.
El proyecto, denominado Crystal Sun, es descrito por la compañía como una planta totalmente integrada verticalmente. Incluiría fabricación de lingotes y obleas, líneas de recubrimiento, metalización e impresión, pruebas de celdas y salas blancas. Esta característica es poco común en Estados Unidos, según informa el sitio Electrek.
Hasta ahora, la mayor parte de la producción nacional de paneles solares consiste en el ensamblaje de módulos importados de Asia. En China, el proceso completo, desde el lingote hasta el módulo, se realiza bajo un mismo techo. Tesla planea replicar ese modelo en Fort Bend, ubicado a unos 45 minutos de Houston.
La solicitud de incentivos fiscales fue publicada en agosto por la oficina del Contralor de Texas. Tesla pide una exención de impuestos sobre la propiedad por diez años en el marco de la Ley de Empleo, Energía, Tecnología e Innovación (JETI).
Al presentar la solicitud, Tesla adjuntó un informe de impacto económico elaborado por la firma de abogados Kroll. El informe indica que Crystal Sun añadiría aproximadamente 107.000 millones de dólares al PIB de Texas y 6.400 millones de dólares en ingresos fiscales estatales y locales a lo largo de 38 años.
El terreno elegido para las instalaciones ocupa 3.050 acres en Fort Bend, a lo largo de las carreteras FM 762 y FM 1994, al sur del río Brazos. Son cinco parcelas, de las cuales Crystal Sun ocuparía solo una parte, dentro de una zona de reinversión del condado que aún debe establecerse.
Tesla afirmó que está evaluando varias ubicaciones en varios estados y que, sin la limitación de JETI y las exenciones locales, la viabilidad económica del emplazamiento de Fort Bend es peor que la de una localización en otro estado no identificado. La compañía señaló que el impuesto sobre la propiedad es uno de los mayores costos operativos de una planta de este tipo.
En paralelo, Elon Musk anunció el proyecto Terafab para fabricar chips en el condado de Grimes, Texas. Afirmó que, una vez terminado, será 50 veces más grande que el Pentágono. La inversión supera los 16.800 millones de dólares. Los chips serán utilizados en computación espacial, vehículos avanzados y sistemas robóticos humanoides.
SpaceX y Tesla solicitaron una exención impositiva para Terafab, que fue aprobada por los comisionados del condado de Grimes en marzo de 2026. En cuanto al impacto ambiental, el proyecto Terafab prevé utilizar agua del embalse Gibbons Creek Reservoir para evitar la extracción de los acuíferos del condado de Grimes.
