El sindicato docente nacional se pronunció sobre la interpretación oficial de los resultados de PISA 2025 y sostuvo que el gobierno responsabiliza a gestiones anteriores sin considerar el desfinanciamiento educativo actual.
La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) emitió un comunicado en el que cuestiona el análisis del gobierno nacional sobre los resultados de las pruebas PISA 2025. El sindicato sostuvo que las pruebas estandarizadas no resultan un aporte significativo para comprender la complejidad de los sistemas educativos y que el gobierno responsabiliza a gestiones anteriores sin mencionar el ajuste presupuestario actual.
Según el comunicado, el responsable de la cartera educativa, Carlos Torrendell, atribuyó los resultados a las políticas de gestiones anteriores. CTERA afirmó que el gobierno encabezado por Javier Milei lleva adelante un ajuste del presupuesto que afecta al sistema educativo.
La especialista en evaluación educativa del Instituto Marina Vilte de CTERA, Liliana Pascual, declaró que los resultados de Argentina en PISA 2025 se inscriben en una tendencia global que también afecta a gran parte de los países de América Latina. Añadió que estos resultados reflejan los aprendizajes construidos en los últimos 8 años de escolaridad, desde 2016, y no desde 2013 como, según el sindicato, intenta instalar la versión oficial. En ese sentido, las políticas educativas de las gestiones anteriores corresponderían a los gobiernos de Macri, la pandemia y Milei.
CTERA sostuvo que tanto el gobierno de Macri como el de Milei se caracterizaron por el desfinanciamiento de la educación. Indicó que durante el gobierno de Macri el presupuesto educativo disminuyó un 35% y que en 2024 la inversión educativa cayó al 4% del PBI, el valor más bajo de los últimos veinte años (0,75% Nación y 3,25% provincias). A nivel nacional, el presupuesto educativo se redujo casi 50% en los últimos dos años y el gobierno suspendió el cumplimiento del artículo 9 de la Ley de Educación Nacional, que fijaba un piso del 6% del PBI.
Pascual planteó: “Estos resultados 2025 no deberían ser interpretados exclusivamente como un problema de rendimiento escolar individual ni como una supuesta incapacidad de los estudiantes argentinos. PISA evalúa aprendizajes construidos a lo largo de trayectorias educativas y, por lo tanto, sus resultados deben analizarse en relación con las condiciones institucionales, económicas y sociales en las que esas trayectorias se desarrollan”.
El sindicato afirmó que no se puede ignorar en los análisis el desfinanciamiento que impone el gobierno, ya que la situación presupuestaria constituye una dimensión fundamental del contexto en el que se desarrolla la escolarización. Sostuvo que la educación requiere recursos materiales, infraestructura, formación docente, salarios adecuados, acompañamiento pedagógico, materiales didácticos, conectividad y políticas de inclusión capaces de sostener las trayectorias escolares. Agregó que una reducción sostenida del financiamiento educativo afecta las condiciones bajo las cuales se producen los aprendizajes.
Desde esta perspectiva, CTERA indicó que los resultados de PISA deben ser interpretados como indicadores de un sistema que necesita fortalecer sus capacidades institucionales, no como una evaluación exclusivamente del desempeño individual de los alumnos.
El comunicado también hizo referencia a la relación entre nivel socioeconómico y rendimiento educativo. Señaló que la OCDE indica que el estatus socioeconómico continúa siendo un predictor importante del desempeño. En Argentina, los estudiantes pertenecientes al 25% socioeconómicamente más favorecido superaron en Ciencias a los del 25% más desfavorecido en 82 puntos. CTERA sostuvo que las desigualdades educativas no se generan exclusivamente dentro de la escuela y que la pobreza puede afectar la experiencia educativa mediante múltiples mecanismos. Agregó que la escuela puede intentar compensar las desigualdades de origen, pero difícilmente pueda hacerlo sin políticas sociales y educativas que acompañen ese esfuerzo.
El sindicato afirmó que el problema real no es que Argentina obtenga menos puntos que otros países en una prueba estandarizada que realiza la empresa privada Pearson por cuenta y orden de la OCDE, sino la profundización de las políticas de desigualdad y exclusión social que, según su visión, lleva adelante el gobierno de Javier Milei. No obstante, desde una perspectiva de derechos, los resultados de PISA 2025 pueden interpretarse como una advertencia sobre la capacidad del Estado actual para garantizar una educación de calidad para todos.
Finalmente, CTERA manifestó que la mejora de los aprendizajes no se logra con más ajuste, sino con una política educativa de largo plazo que articule financiamiento suficiente, fortalecimiento de la escuela pública, condiciones dignas para el trabajo docente, formación profesional, acompañamiento de las trayectorias estudiantiles y políticas económicas y sociales destinadas a reducir las desigualdades.
