Andrew Jackson Borden y su segunda esposa, Abby Durfee Gray, fueron asesinados a hachazos el 4 de agosto de 1892 en Fall River, Massachusetts. Lizzie Borden, hija del matrimonio, fue detenida y absuelta en 1893. Una nueva ficción de Netflix reaviva el interés mundial por el caso.
Andrew Jackson Borden y su segunda esposa, Abby Durfee Gray, fueron asesinados a hachazos el 4 de agosto de 1892 en su casa de Fall River, Massachusetts. Lizzie Borden, hija de Andrew, de 32 años y maestra en una iglesia del pueblo, fue quien llamó a la Policía. Una semana después fue detenida. El juicio comenzó el 5 de junio de 1893 y quince días más tarde el jurado la absolvió tras una deliberación de algo más de una hora.
El arma homicida nunca se encontró. El testimonio de un boticario que afirmó que Lizzie había intentado comprar veneno el día anterior a los asesinatos no fue tenido en cuenta. El jurado consideró que Lizzie no tenía la fuerza física ni la depravación moral para cometer el crimen, según la descripción que la fiscalía había presentado.
Según el libro «El juicio de Lizzie Borden: asesinato, etnicidad y género», del historiador Joseph Conforti, Lizzie utilizó el dinero de su fallecido padre para contratar a un abogado de Boston. «Se presentó como una soltera indefensa. Su abogado le indicó que se vistiera de negro. Compareció ante el tribunal con un corsé apretado, vestida en atuendos largos y sosteniendo un ramo de flores en una mano y un abanico en la otra», escribió Conforti.
Lizzie Borden murió en 1927 como una persona inocente ante la ley. Pasó el resto de su vida bajo la sombra de la sospecha y fue rechazada por muchos en su pueblo natal.
El caso fue replicado en diarios, canciones infantiles, novelas, obras de teatro, óperas, música rock y producciones de cine y televisión. En 1975, «La leyenda de Lizzie Borden» recibió elogios y Elizabeth Montgomery fue nominada al Emmy. En 2014, Christina Ricci protagonizó «Lizzie Borden tomó un hacha». En 2018, Chloe Sevigny interpretó a Lizzie en «Lizzie».
La serie «Monstruo: la historia de Lizzie Borden», de Netflix, creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, es la cuarta temporada de la antología «Monstruo». Su protagonista es Ella Beatty, quien afirmó que la serie explora «un legado de ira femenina y de reacción ante las circunstancias que se le presentan».
La ficción explora una posibilidad en torno a un crimen jamás resuelto. A 134 años de los asesinatos, el caso Lizzie Borden vuelve a ser tendencia en redes sociales y una de las principales búsquedas en Wikipedia y Google a nivel mundial.
