Las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) de la Policía de Santa Fe y la DDI de la Policía Bonaerense detuvieron a Gonzalo Nicolás R., de 32 años, alias «Ladrillo», en Berazategui. Sobre el sospechoso pesaba un requerimiento de captura por asociación ilícita, solicitado por el fiscal Franco Miatello, de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva del MPA de Rosario.
Las Tropas de Operaciones Especiales (TOE), cuerpo de élite de la Policía de Santa Fe, concretaron la detención de Gonzalo Nicolás R., de 32 años y conocido con el alias de «Ladrillo», en un operativo conjunto con la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de la Policía Bonaerense.
El procedimiento se llevó a cabo en la zona de la calle 141 al 300, en la localidad de Berazategui, provincia de Buenos Aires. Sobre el sospechoso pesaba un requerimiento de captura formal por el delito de asociación ilícita, tramitado por el fiscal Franco Miatello, perteneciente a la Unidad de Violencia Altamente Lesiva del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Rosario.
Nexos criminales y amenazas
De acuerdo con la investigación preliminar, a «Ladrillo» se lo vincula con la actividad narcocriminal en distintos barrios de las zonas sur y oeste de la ciudad de Rosario, con presunta operación en sectores como Las Flores, La Granada, Vía Honda y Triángulo y Moderno.
Asimismo, los investigadores indagan su rol en diversos hechos de amenazas, caracterizados por la aparición de mensajes intimidatorios que lo relacionaban con células vinculadas a la banda narcocriminal Los Monos.
La investigación que lidera el fiscal Franco Miatello, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, no solo lo apunta por gerenciar la venta minorista de drogas y la violencia armada en sectores de las zonas sur y oeste, sino que lo ubica en el centro de las maniobras de intimidación pública registradas este año.
Según reconstruyeron los investigadores judiciales, «Ladrillo» estuvo fuertemente ligado en el pasado a Dylan Cantero —hijo del fundador histórico de Los Monos—, a punto tal de haber sido condenado en diciembre de 2018 en la causa federal «Los Patrones» (el primer juicio por narcotráfico contra la estructura de los Cantero), donde recibió una pena de 6 años y 6 meses de prisión.
Con los años, el perfil delictivo de R. mutó: tras desmarcarse de su antigua pertenencia, los investigadores lo ubican actualmente orbitando dentro de Los Menores, descrita en los pasillos judiciales como una suerte de «cooperativa narco» que congrega a mandos medios y pesados de diversas facciones del hampa local.
