La cantante habló con Intrusos sobre la ruptura de su hermano y el estado de ánimo de la familia. Además, se refirió a los dichos de Juan Alberto Mateyko y la respuesta de Prandi.
La cantante Rosario Ortega se refirió públicamente a la separación de su hermano Emanuel Ortega y Julieta Prandi, ocurrida 27 días después de su casamiento en el registro civil de San Isidro. En diálogo con el programa Intrusos (América TV), Ortega sostuvo: “No es nuestro tema, no hablamos en cámara”, y agregó que la familia acompaña al músico en este momento.
Consultada sobre el último encuentro con su hermano, Ortega relató: “A Emanuel lo vi para el Día de la Madre y para su cumpleaños, que fue el mismo día, y la pasamos muy bien en un asado”. Respecto del estado anímico del cantante, afirmó: “Él está bien y se va a recuperar. Todos pasamos por situaciones angustiantes, pero estamos para él, toda la familia”.
Sobre sus padres, Palito y Evangelina Salazar, la cantante de 40 años declaró: “Mis padres están bien, los estamos acompañando”.
En cuanto a los dichos de Josefina Lynch, quien había asegurado que la relación ya venía mal desde antes, Ortega expresó: “Probablemente, porque algo así no puede terminar con todo. No lo sabemos, son temas de pareja”. Y añadió: “Es un estudio muy serio y mi hermano es una persona muy seria, entonces no estaría bueno meterse con el trabajo de las personas”.
Por otro lado, el conductor Juan Alberto Mateyko publicó un mensaje en redes sociales dedicado al músico en el día de su cumpleaños, en el que cuestionó el comunicado de Prandi. “No te merecías eso”, escribió. Tras su llegada de Brasil, Prandi respondió: “El apoyo se puede brindar telefónicamente. No sé si era necesario agredirme de una manera tan machista”. Además, manifestó: “Me pareció de más y me dolió la aprobación de Emanuel, pero bueno, elecciones y decisiones”. Horas más tarde, Mateyko publicó un nuevo mensaje en el que se lo vio realizando ejercicio y escribió: “Hola, lo digo todos los días. Pero si te despertás y te encontrás con declaraciones injustas, andá al gimnasio”.
