Músicos y coros de Rosario participarán en la vigilia en Luján, la misa en Buenos Aires y eventos en Córdoba, según confirmaron a este medio.
El coro rosarino Vox Cordium fue seleccionado para integrar el Coro de Jóvenes que cantará frente al papa León XIV el martes 10 de noviembre en el Monumento a los Españoles, en Buenos Aires. Doce de sus integrantes, de entre 20 y 35 años, viajarán desde Rosario para participar de la ceremonia.
Nicolás Glaser, director del coro, de 28 años, encabezará la delegación. Vox Cordium se formó hace cuatro años y está integrado por 16 personas. Su actividad principal es cantar ad honorem en misas y parroquias de los barrios de Rosario. «Arrancamos siendo cuatro. Nos empezamos a ofrecer a distintos sacerdotes que confiaban en nosotros y ahí nos empezaron a llamar de Catedral, nos llamó el obispo y así hicimos contacto con Buenos Aires. Y ya hace cuatro años logramos un montón de cosas», recordó Glaser.
La convocatoria para el Coro de Jóvenes surgió tras contactos con agrupaciones de Buenos Aires. «Cuando estaban los rumores de que el Papa iba a venir, empecé a hablar de metiche con los coros de Buenos Aires para mostrarles que estábamos disponibles y se ve que nos recomendaron con la directora del coro», señaló. Luego de una instancia que describió como «una especie de entrevista laboral», fueron seleccionados.
La preparación incluyó aprender el repertorio en dos o tres meses. «Ya nos mandaron las partituras, lo tuvimos que aprender en dos o tres meses, en muy poco tiempo. Son muchas canciones muy conocidas, pero están los arreglos. Tuvimos que hacer dos jornadas de ensayos y mandarlos para que nos corrijan. Fue exigente, pero bien, como se merece el hecho», relató.
Consultado sobre la visita, Glaser afirmó: «El Papa no viene a Rosario, pero nosotros llevamos Rosario al Papa».
Ariel Glaser, de 60 años, nació en Funes y se mudó a Rosario a los 20. Es docente jubilado, cantante y compositor de canciones religiosas, y padre de Nicolás. Cantará en la vigilia que se realizará en Luján el martes 10 de noviembre, en la previa de la misa que el Pontífice celebrará al día siguiente.
Su vínculo con la música comenzó a los 15 años con clases de guitarra. «A los 16 ya tenía mi banda de rock y volvíamos locos a los vecinos», recordó. Luego, en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, donde necesitaban actores para un Vía Crucis, conoció la música católica. «A partir de ahí conocí lo que era la música católica, empecé a componer y no paré más. Tenía canciones de rock, tango, folclore, pero nació este nuevo amor, descubrí esta veta de Dios», contó.
Lleva cuatro décadas componiendo canciones religiosas. «No fue dedicación exclusiva porque fui docente y luego fui llevando la comunión a los enfermos. Ahora me reparto entre mis nietos y la Acción Católica», resumió.
La invitación para participar de la visita papal llegó a través de su hijo. Nicolás había sido convocado junto al coro y tenía previsto interpretar una canción compuesta por Ariel. «Habrán pensado: «Están las canciones de este señor y no va a estar este señor»», dijo entre risas. Sobre la convocatoria, expresó: «No me lo esperaba. Siendo más joven uno tiene otra manera de ver las cosas, estaría saltando por las paredes. Pero en este momento estoy más reflexivo y hasta se me escapó un lagrimón».
Agustina Baro Graf, de 38 años, es rosarina, profesora de canto y cantante. El lunes 9 de noviembre participará de la vigilia por la visita del papa León XIV en el Cottolengo Don Orione. Canta desde chica y creció vinculada a la Iglesia, aunque durante años recorrió distintos géneros de la «música secular». Hace cuatro años decidió volcarse a la música religiosa, camino que la llevó a misionar y componer sus propias canciones junto a su productor, Jonathan Narváez.
Llevó su música a Perú, Estados Unidos, Colombia, Panamá, Roma y Guatemala. El año pasado, una de sus canciones fue distinguida en la categoría de Mejor Música en Español en una entrega de premios realizada en el Vaticano que también contempló producciones en inglés, portugués e italiano.
Su participación en la vigilia de Don Orione surgió después de una primera convocatoria para cantar en Córdoba, que no pudo aceptar por compromisos en otro país. Finalmente, reprogramó esos conciertos y recibió una nueva propuesta para sumarse al encuentro en Buenos Aires. «La verdad es que me puse muy feliz. Es hermoso compartir con la gente de nuestro país», contó. Y agregó que le entusiasma acompañar a quienes esperan al Papa y llegan desde distintos lugares para participar de una celebración que, según describió, «paraliza el país».
«Cuando uno canta para Dios, se pone de lado el tema del ego y lo que se pone en primer lugar es servir. Es donde Dios te manda, en el momento que te manda y con la gente que te manda, porque en realidad vos solamente sos un instrumento que vas a dejar las palabras de Dios a través de la música para tocar el corazón de los demás. Pero vos sos un instrumento, Dios es el que obra», cerró Baro Graf.
Pablo Martínez es músico, compositor, teólogo y creador de contenido. El martes 10 de noviembre cantará en Córdoba, tanto en la previa de la misa como después de la celebración, en shows que compartirá con artistas como Jairo y Jorge Rojas. Durante más de 20 años trabajó como profesor de Catequesis en escuelas secundarias, entre ellas Maristas, Adoratrices y San Ramón. Esa experiencia fue el punto de partida para llevar sus reflexiones sobre el Evangelio a las redes sociales.
La invitación para formar parte de la visita del Papa llegó a través de una carta enviada por la Arquidiócesis de Córdoba y luego fue confirmada por teléfono. El año pasado estuvo en el Vaticano durante el Jubileo, donde recibió un encargo del Dicasterio para la Comunicación: componer una canción para el Jubileo de los Misioneros. También participó de jornadas mundiales de la juventud, entre ellas la de Río de Janeiro de 2013.
«Estoy preparando las canciones que voy a estar compartiendo. Son canciones católicas que compuse hace varios años y en muchos ambientes religiosos se conocen. Creo que va a ser un grato momento poder cantarlas ahí con tantas personas», reveló Martínez. También agradeció la confianza de la organización y «la libertad de poder elegir las canciones».
Sobre su identidad rosarina, expresó: «Me siento muy contento, como músico, creyente y rosarino. El Papa no pudo venir a la ciudad, pero junto con otros músicos católicos amigos de Rosario vamos a participar en distintos lugares. Estoy muy feliz por eso, llevar la identidad como Iglesia rosarina en cada uno de los eventos».
