El Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses, en el nordeste de Brasil, inicia su período de mayor ocupación de agua dulce entre mayo y agosto, tras la estación lluviosa de febrero a mayo.
El Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses, ubicado en el nordeste de Brasil, entra en su período de mayor ocupación de agua dulce entre los meses de mayo y agosto. Este fenómeno se produce tras la estación lluviosa, que se desarrolla entre febrero y mayo, dando paso a la formación de lagunas entre las dunas de arena blanca desde junio hasta septiembre.
El parque se encuentra a unos 250 kilómetros de São Luís, capital del estado de Maranhão, principal puerta de entrada aérea al destino. Desde allí parten traslados terrestres hacia las ciudades base de Barreirinhas, Santo Amaro y Atins.
Las dunas de arena blanca están rodeadas por miles de lagunas de agua dulce que se forman durante la estación lluviosa. En junio comienza la estación seca, y hasta septiembre es la época para contemplarlas en su mayor expresión, cuando las lluvias llenan las depresiones entre las dunas y revelan piscinas naturales en tonos esmeralda y azul turquesa.
Los recorridos por el parque fueron distinguidos por la publicación británica Condé Nast Traveller, que los incluyó en la lista de las “7 maravillas naturales del mundo para 2026”, publicada en abril último. La selección reúne paisajes naturales que impresionan por su belleza y por la relación entre ecología, cultura, conservación y presencia humana responsable.
En 2024, el Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses fue inscrito por la Unesco como Patrimonio Natural Mundial, con un área protegida de 156.562 hectáreas.
Entre las lagunas más emblemáticas del parque se encuentran Lagoa Azul, Lagoa Bonita, Lagoa da Esmeralda, Lagoa da Gaivota, Lagoa das Emendadas, Lagoa da Betânia y Lagoa Tropical.
Para los viajeros que buscan aventura, la travesía de tres días por el Parque Nacional ofrece una experiencia a pie entre dunas, lagunas y comunidades tradicionales. Guiados por habitantes locales, los visitantes atraviesan escenarios silenciosos, contemplan el amanecer y el atardecer sobre las dunas, nadan en aguas cristalinas y se hospedan en casas de familias de la región.
Navegar por el río Preguiças es otro paseo que conecta naturaleza, cultura y comunidades locales. En lancha, la ruta recorre aguas tranquilas rodeadas de vegetación nativa, manglares y pequeños poblados ribereños.
En Atins, durante las noches de luna nueva, la observación del plancton luminoso se transforma en un espectáculo: pequeños organismos marinos emiten destellos azulados cuando el agua se mueve.
Para quienes deseen extender el viaje, los Lençóis Maranhenses son la puerta de entrada a la «Ruta de las Emociones», que atraviesa tres estados (Maranhão, Piauí y Ceará) y conecta el Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses, el Área de Protección Ambiental Delta del Parnaíba y el Parque Nacional de Jericoacoara.
Consejos prácticos: la visita debe realizarse respetando las normas del Parque Nacional, con guías y operadores autorizados. Se recomienda programar las excursiones con anticipación. El clima es tropical, con temperaturas cálidas durante todo el año. Para los paseos por las dunas se sugiere ropa liviana, calzado cómodo, sombrero, lentes de sol, protector solar, botella reutilizable con agua y bolsa impermeable.
Para llegar, hay vuelos diarios desde San Pablo y otras ciudades a São Luís, a 250 km de Barreirinhas. Más información en el sitio oficial de Embratur.
