El entrenador del seleccionado inglés, Thomas Tuchel, repasó la semifinal que Argentina le ganó en el Mundial y describió la presión del equipo de Lionel Scaloni en el tramo final del partido.
El director técnico del seleccionado de Inglaterra, Thomas Tuchel, recordó la derrota ante Argentina en la semifinal del Mundial y afirmó que, pese a estar en ventaja en el marcador, el equipo de Lionel Scaloni lo presionó de tal manera que pensó: «No vamos a sobrevivir. Eso era como esperar la muerte».
«Es una agonía de proporciones épicas, es doloroso», sostuvo Tuchel en un avance del documental «Reflexiones: el camino de Inglaterra en el Mundial», al repasar lo ocurrido en Atlanta, cuando Inglaterra estuvo a un paso de llegar a la final y Argentina finalmente se lo dio vuelta.
«Confiamos en nuestra unión, nuestra mentalidad y nuestra calidad individual. Pero creo que Argentina también tiene todo eso: unión, mentalidad. Para ellos significa muchísimo, especialmente contra Inglaterra», dijo el DT alemán, y recordó: «Desde el comienzo del segundo tiempo sentí que estábamos a la defensiva. Sentí que Argentina jugaba con más libertad, con movimientos más fluidos y encontraba mejores soluciones».
Reconoció que después del gol que los puso en ventaja hubo «un cambio de mentalidad. ‘Aguantemos como sea’. Jugamos como si faltaran cuatro minutos pero en realidad quedaban 30 o 40».
«Entraron en un estado de total fluidez en su juego. Argentina empezó a jugar muy, muy rápido. Perdón por el lenguaje: jugaron al fútbol de ‘a la mierda con el fútbol’. ‘No tenemos nada que perder. A la mierda’», sostuvo Tuchel.
Dijo que Argentina «casi jugaba con cuatro delanteros: dos extremos, dos delanteros… y Messi. Sacaron a un volante defensivo y pusieron a un enganche. Sacaron a un central y pusieron un volante. En un momento jugaban 3-1-6. Y nos costó».
«Les regalamos una oportunidad muy, muy clara antes de la pausa de hidratación. Y pensé: ‘No vamos a sobrevivir’. Eso era como esperar la muerte. No teníamos posesión, no defendíamos bien, no defendíamos correctamente con nuestro 4-4-2. Necesitábamos ayuda», sostuvo mientras miraba una vez más las imágenes del gol de la victoria de Lautaro Martínez tras el centro de Messi. «Ahí no hicimos tantas cosas mal. Teníamos tres o cuatro centrales delante de nuestro arco, éramos tres contra tres por afuera… Pero Messi mandó una pelota al segundo palo, justo al único lugar desde donde podían hacer un gol», lamentó.
Y concluyó: «Lo entiendo, las cosas son así. Yo estoy al mando acá y tomo estas decisiones. Es la cicatriz de los jugadores y es mi cicatriz, y tengo que vivir con eso y seguir adelante. Nadie está más dolido que yo, nadie lo quería más que yo. Ahora podría torturarme y pensar: si hubiera hecho otro cambio habríamos ganado el partido. Pero simplemente no lo sabés».
