Tras vencer a Atlético Tucumán, el equipo de Jorge Almirón está a un paso de asegurar su lugar en los playoffs del torneo local, lo que le permite concentrarse en el inicio de su participación continental.
La victoria de Central Córdoba ante Atlético Tucumán en el estadio Gigante de Arroyito dejó al equipo rojiblanco al borde de la clasificación a los octavos de final del Torneo Apertura. Esta situación le permite al plantel dirigido por Jorge Almirón volcar ahora su atención principal hacia el debut en la Copa Libertadores, que se disputará el próximo jueves ante Independiente del Valle de Ecuador.
El triunfo frente al «Decano» fue un paso crucial en el objetivo doméstico. Con una ventaja de cinco puntos sobre el noveno lugar y solo doce puntos en disputa, la clasificación a la fase final del Apertura se ve muy cercana. Este escenario brinda al equipo una mayor tranquilidad para afrontar el compromiso internacional.
Desde el club reconocen que el estado anímico del plantel es positivo, factor clave de cara al inicio de la Copa. Sin embargo, también se mantiene la preocupación por algunas lesiones y la falta de ritmo competitivo en jugadores importantes, aspectos que el cuerpo técnico deberá gestionar en la doble competencia.
El próximo desafío para Central Córdoba será sellar definitivamente su pase a los playoffs del Apertura, mientras que en paralelo buscará un arranque positivo en la Copa Libertadores, aprovechando el impulso anímico obtenido en la liga local.
