El gobierno iraní revirtió su decisión y volvió a cerrar el paso marítimo clave para el transporte de petróleo, en respuesta al bloqueo estadounidense de sus puertos.
Irán anunció un nuevo cierre del estrecho de Ormuz, una ruta vital para la circulación de aproximadamente el 20% del petróleo comercial a nivel mundial. La medida se produce apenas 24 horas después de que Teherán declarara su reapertura, y es presentada como una respuesta al bloqueo que Estados Unidos mantiene sobre los puertos iraníes.
«El control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior y esta vía estratégica se encuentra bajo una estricta gestión y control por parte de las Fuerzas Armadas», expresó el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, en un comunicado difundido por la agencia iraní Tasnim.
Este viernes, las autoridades iraníes habían anunciado la reapertura del estrecho como un «gesto de buena fe», condicionado a que continuara el alto el fuego con Estados Unidos. Sin embargo, un día después, el paso para el transporte de petróleo, gas y cualquier embarcación extranjera se encuentra nuevamente cerrado.
«Mientras Estados Unidos no restablezca la plena libertad de tránsito de las embarcaciones desde Irán y hacia Irán, la situación en el estrecho de Ormuz permanecerá bajo un control riguroso», agregó Zolfagari.
El presidente del Parlamento iraní respaldó la postura: «Mientras dure el bloqueo (de los puertos iraníes), el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado», escribió en su cuenta de X.
La decisión de Irán podría impactar en los mercados energéticos globales, afectando los precios del petróleo, el gas natural y sus derivados, en un contexto de escalada de tensiones en Medio Oriente.
