La muerte de Hugo Grasso, dueño del bar Pago del Sur, ocurrió el lunes en su vivienda de Rosario. Su hijo Ramiro fue detenido preventivamente por orden de la Fiscalía Nº2. El abogado defensor, Alejandro Gómez del Toro, declaró que su representado es inocente.
La muerte de Hugo Grasso, el titular del bar Pago del Sur, ocurrió el lunes en su vivienda ubicada en la zona sur de Rosario. El operativo policial desplegado en el lugar llamó la atención de los vecinos. La primera versión que circuló indicaba un posible suicidio, pero la Fiscalía Nº2 planteó dudas y solicitó la detención preventiva de Ramiro, el hijo del fallecido, mientras avanzan las pericias.
A pocas horas del hecho, el abogado defensor del detenido, Alejandro Gómez del Toro, declaró a la prensa: “Lo que se está diciendo no es así”. Gómez del Toro se refirió a las teorías que indicaban que Ramiro había atacado a su padre con un arma de fuego, versión que surgió tras la detención del hombre de 34 años solicitada por la fiscal Paula Barros, de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva. El abogado aseguró que representará a Ramiro Grasso y sostuvo: “No hace falta ni defenderlo porque es totalmente inocente”.
La medida de la fiscal Barros se enmarca en el testimonio dubitativo que prestó Ramiro y en la evidencia hallada en la vivienda: un revólver calibre 32. Según informaron fuentes oficiales, el arma estaba guardada en un mueble cuando ingresaron, por lo que no estaba al alcance de la persona fallecida. El próximo paso en la investigación será el resultado del dermotest, que determinará la presencia de pólvora en las manos del detenido.
Huguito, como era conocido por ser el histórico dueño de Pago del Sur, en Bonpland y San Martín, fue encontrado muerto el lunes por la policía en su casa, a 20 metros del bar. Tras la detención de Ramiro, este martes agentes de la Policía de Investigaciones (PDI) revisaron nuevamente la vivienda. Las fuerzas de seguridad provinciales organizaron un operativo especial para custodiar la vivienda en Bonpland al 800. Un equipo especial ingresó después de las 9 de la mañana con el fin de profundizar la pesquisa.
El bar, que se convirtió en una parada clásica de la noche rosarina desde principios de los 90, tenía las persianas bajas. En la ochava sudeste habían pegado una hoja impresa que anunciaba el duelo por el deceso de Huguito, de 61 años.
Grasso falleció poco después de las 13 del lunes mientras estaba en su casa. Su hijo de 34 años también estaba en el domicilio y los primeros reportes del operativo no dan cuenta sobre la presencia de otras personas en ese momento. Ramiro declaró a la policía que estaba en el living y escuchó un ruido fuerte, luego fue a buscar a su padre y advirtió que tenía una herida de arma de fuego en el abdomen.
La primera declaración que recogieron los investigadores sembró la hipótesis del suicidio del dueño de Pago del Sur. Sin embargo, la fiscal Barros solicitó el arresto del hijo del empresario ante las dudas sobre el testimonio y los resultados del primer procedimiento. Fuentes oficiales explicaron que la fiscal detectó algunas contradicciones entre el relato del hombre demorado y los resultados de las primeras medidas probatorias.
A menos de 24 horas del inicio de la investigación, el MPA no descartaba la posibilidad de un homicidio, pero la hipótesis tampoco estaba confirmada. El testigo principal continuaba bajo custodia de las fuerzas de seguridad a la espera del avance de la investigación.
Pasadas las nueve de la mañana, un hombre angustiado se acercó a la casa de la cortada Bonpland y contó que el propietario del local gastronómico había vendido «todo lo que tenía» para mantener el negocio en marcha. «Luchó durante 30 años y no le quedó absolutamente nada», dijo. El amigo de Grasso afirmó que era «una persona muy cerrada» a la hora de hablar de sus inconvenientes económicos y que solía decir: «Lo más fácil es pegarme un tiro y listo». «Venía muy cargado de problemas como todos los que tenemos comercios. Estamos pasando una situación muy mala», manifestó. Incluso apuntó que estuvo con el hijo de Grasso antes de que lo detuvieran: «Te lo digo como padre y también soy abuelo. Estaba shockeado el pibe, no caía en lo que había pasado. Es una situación de mierda, no entendía nada».
