La Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó una ley que incorpora la Marcha San Lorenzo como contenido obligatorio en la currícula escolar y en los actos oficiales de toda la provincia. La iniciativa fue impulsada por la diputada provincial Sofía Galnares.
La Legislatura santafesina sancionó una ley que establece la obligatoriedad de la Marcha San Lorenzo en el ámbito educativo y en los actos oficiales de todas las localidades de la provincia. La iniciativa fue impulsada por la diputada provincial Sofía Galnares, quien explicó que el objetivo es que la composición deje de estar ligada exclusivamente a los ámbitos marciales o castrenses y se incorpore de manera formal a la currícula escolar.
“Tenemos la Marcha San Lorenzo desde hace mucho tiempo por el maestro Cayetano Silva, quien la escribió en 1901 en la ciudad de Venado Tuerto. Es la marcha más santafesina que tenemos porque evoca la Batalla de San Lorenzo, la única que libró San Martín en el territorio de la futura Argentina”, destacó Galnares.
La legisladora señaló que la propuesta surgió al detectar que, a diferencia de su ciudad natal, Venado Tuerto —donde se ejecuta en cada acto por ordenanza municipal—, en muchas comunas y ciudades de la provincia la obra y su trasfondo histórico son prácticamente desconocidos. El proyecto se trabajó en conjunto con el intendente de Venado Tuerto e historiadores locales, con el fin de consolidarla como un objeto de estudio formal, principalmente dentro del área de música.
La norma también apunta a revalorizar la figura de su creador, Cayetano Silva, un músico uruguayo y afrodescendiente que residió en suelo santafesino, y a reivindicar el rol de Santa Fe en el contexto de las luchas por la independencia. La Marcha San Lorenzo fue estrenada oficialmente en 1902 durante la inauguración del puerto de Rosario. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue utilizada por las fuerzas de ocupación nazis al ingresar a París y, posteriormente, el general Dwight Eisenhower ordenó su ejecución como un acto de desagravio al retirar las tropas aliadas de la capital francesa.
“Es digno de que los santafesinos nos sintamos orgullosos, la cantemos y conozcamos su historia. A veces parece que los argentinos necesitamos primero el reconocimiento de afuera para valorar lo nuestro”, reflexionó la diputada.
En otro orden, Galnares, en su rol como presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, se refirió a la problemática de los residuos urbanos y la proliferación de basurales a cielo abierto en los municipios santafesinos. “En Santa Fe tenemos la ley de Basura Cero, que necesita muchas actualizaciones. Hoy de basura cero no tenemos nada. Es una ley vieja que plantea un esquema de GIRSU (Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos) mediante consorcios regionales que muchas veces es complejo de llevar a la práctica”, sostuvo.
La diputada defendió la lógica de los GIRSU para economizar recursos públicos en localidades de distancias cortas, citando las inversiones del gobierno de Maximiliano Pullaro en rellenos sanitarios de Santa Fe capital y Venado Tuerto, pero advirtió que las largas distancias entre pueblos encarecen los traslados. Ante esto, propuso evaluar alternativas tecnológicas modernas, como la valorización energética de los desechos no reciclables, experiencia que analizó en el Smart City Barcelona. Finalmente, remarcó que las soluciones estructurales dependen del compromiso social y de la educación ambiental en los hogares, y defendió la viabilidad de debatir políticas sustentables en la Legislatura: “Presenté una ley de voluntariado ambiental que es clave. El ambiente es el lugar donde vivimos todos; no tenemos que acordarnos de él únicamente cuando se incendia un basural o sufrimos una inundación”.
