Un informe del Instituto Argentina Grande, elaborado con datos de la Secretaría de Energía, indica que entre enero y julio de 2026 se vendieron 5.667,3 millones de litros de nafta, un 5,3% menos que en el mismo período de 2023. En tanto, el impuesto a los combustibles pasó de representar el 8,9% del precio final en noviembre de 2023 al 20,1% en agosto de 2026.
El consumo de nafta en Argentina se mantuvo por debajo de los niveles registrados antes del cambio de Gobierno. Según un informe del Instituto Argentina Grande, elaborado sobre datos de la Secretaría de Energía, en los primeros siete meses de 2026 se vendieron 5.667,3 millones de litros, lo que representa una caída del 5,3% en comparación con los 5.981,8 millones de litros comercializados en el mismo período de 2023.
La comparación interanual también muestra una disminución: entre enero y julio de 2026, el consumo de nafta fue 1,84% inferior al del mismo lapso de 2025.
La contracción tuvo alcance nacional. Las provincias con los retrocesos más pronunciados fueron Misiones, con una caída del 32,48%, y Formosa, con 26,26%. En el extremo opuesto, Buenos Aires y Neuquén registraron las menores disminuciones.
En paralelo, el peso de los impuestos sobre el precio final del combustible aumentó. Desde noviembre de 2023, el impuesto a los combustibles subió 1.387% en términos nominales, mientras que la inflación acumulada en el período fue de 329%. Descontando el efecto inflacionario, el gravamen aumentó 240% en términos reales, por lo que su valor se multiplicó por más de tres durante la actual administración.
La incidencia del impuesto en el precio final pasó del 8,9% en noviembre de 2023 al 20,1% en agosto de 2026. Sobre un precio de 2.045 pesos por litro de nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires, 411 pesos correspondieron al impuesto a los combustibles.
Una parte de ese impuesto tiene asignación específica para financiar a la Dirección Nacional de Vialidad. No obstante, el aumento de la recaudación no se tradujo en una expansión equivalente del gasto en obras y mantenimiento vial. Entre enero y agosto de 2026, el gasto de Vialidad cayó 82,3% en términos reales respecto del mismo período de 2023.
