Las bajas temperaturas registradas en Rosario generan efectos fisiológicos que pueden afectar la salud. Especialistas explican los mecanismos del organismo ante el frío extremo.
La ola polar que afecta a la ciudad de Rosario y la región ha llevado las temperaturas a valores bajo cero, con sensaciones térmicas aún más bajas. Ante este escenario, el cuerpo humano despliega una serie de respuestas fisiológicas para mantener la temperatura interna, pero el frío extremo puede convertirse en un factor de riesgo para la salud.
Según informaron fuentes médicas, cuando la temperatura ambiente desciende por debajo de los 10 grados centígrados, el organismo activa mecanismos de termorregulación, como la vasoconstricción periférica (reducción del flujo sanguíneo en la piel y extremidades) y los temblores musculares, que generan calor. Sin embargo, estos procesos pueden sobrecargar el sistema cardiovascular, especialmente en personas con enfermedades preexistentes.
El doctor Juan Pérez, del Hospital Provincial de Rosario, declaró: “El frío intenso obliga al corazón a trabajar más para bombear sangre a los órganos vitales. En pacientes hipertensos o con insuficiencia cardíaca, esto puede desencadenar crisis”. Asimismo, indicó que la exposición prolongada sin abrigo adecuado puede llevar a hipotermia, que se presenta cuando la temperatura corporal cae por debajo de los 35 grados.
Entre las recomendaciones difundidas por el Ministerio de Salud de Santa Fe se encuentran: vestir con varias capas de ropa, cubrir cabeza, manos y pies, evitar cambios bruscos de temperatura, mantener la vivienda calefaccionada de forma segura y consumir líquidos calientes. También se aconseja limitar la exposición al aire libre durante las horas de mayor frío, especialmente en niños y adultos mayores.
Las autoridades sanitarias recordaron que los síntomas de hipotermia incluyen confusión, somnolencia, habla arrastrada y falta de coordinación, y ante su aparición se debe buscar asistencia médica de inmediato.
